
Cuando ya nadie vigila a la noche, los faros se recuestan en las paredes,los grillos duermen, las estrellas cambian de orden. Pasa el borracho cantante madrugador planeando sobre la ciudad en su helicóptero emocional y en mi casa, la viejita caminante, cargando sus arrugas, va a ocuparse de sus locuras en la cocina infecta. Soy dueña de la noche y de cada silencio y no hay reloj que me distraiga al tiempo. Mis ojos frente a las múltiples posibilidades del océano virtual. Sentada, viendo personas por catálogo, escuchando melodías lejanas. Algún otro loquito como yo que me hace compañía con su conversación ¿Esperamos a alguien? ¿Espero a alguien? Sí, espero..., sin saber a quién. Mis ojos se secan, me hipnotizo con el parpadeo casi imperceptible del monitor...hasta que amanece.
2 comentarios:
Intuía esperanza como un afirmar de negar mi despedida de la luz y de su auscencia, escuchaba "esperanza" entre las palabras mas usadas por los hombres con un sentir de envidia, como las de "bondad" y "fe"; esperaba lo añorable que no buscaba, una paradoja entre el deceo y la voluntad; así como el punto de ebullición de las sustancias, de liquido a gas, el secreto del teatro a mi cuerpo, mente y sentir estimuló, haciendo de la esperanza una viva pasión por no parar, y aprender amar, a sentir entre muchas emociones las propiamente mias.
Muy bueno.
Me encanto lo que escribiste aqui
Me llegue a identificar mucho, parecia estar leyendo mis pensamientos. Tienes buen estilo, me gusta como escribes.
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